Rituels d’Orient es un spa hammam en Barcelona inspirado en los hammams marroquíes y turcos. El espacio ofrece zonas con temperatura y humedad progresivas. La temperatura oscila entre 37 y 46 ºC y la humedad parte del 80 %.
El agua está siempre presente. Ayuda a refrescar el cuerpo y crea contrastes de temperatura durante el recorrido.
Los beneficios del hammam son conocidos desde la Antigüedad en Oriente. En el Imperio Romano, las personas ya purificaban el organismo mediante recorridos de calor húmedo aromatizado. Aquellos espacios eran conocidos como termas.
En el mundo árabe, el hammam forma parte de la vida cotidiana. También es un punto de encuentro social y una antesala de los recintos sagrados.
Muchas personas viven el paso por el hammam como una ceremonia de purificación corporal, especialmente dentro de nuestros rituales del hammam. Por eso, en Oriente lo conocen como “el médico mudo”.
El vapor de los baños turcos abre los poros de la piel. Esto facilita la expulsión de toxinas y prepara la piel para un tratamiento corporal o tratamiento facial.
Después del hammam, la piel queda más receptiva. Por eso, muchos rituales combinan el baño de vapor con exfoliación, hidratación o masaje.
Respirar en un entorno perfumado con aceite esencial de eucalipto y menta ayuda a hidratar las vías respiratorias. También favorece una respiración más profunda y una mayor sensación de bienestar.
El calor húmedo mejora la irrigación sanguínea y activa las funciones metabólicas. Después de la sesión, el cuerpo suele sentirse más ligero. Esa noche también puede resultar más fácil conciliar el sueño.
El calor del hammam ayuda a relajar la musculatura. Este efecto es especialmente agradable en zonas tensas o contracturadas.
La experiencia alcanza su punto óptimo cuando se combina con un masaje posterior. El cuerpo se relaja, la mente desconecta y aparece una sensación profunda de calma.
A nivel mental, el hammam invita al recogimiento y al encuentro con uno mismo. También puede compartirse con seres queridos o convertirse en un cheque regalo de spa en Barcelona. En ese caso, la experiencia adquiere una dimensión social y genera una agradable sensación de conexión.